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Por: J. David Flores Botello

¿Y cuando AMLO se vaya a la chingada" - Don Chimino

Pediatrucos... y algo más


Fecha Publicacion:  sábado, 23 de octubre de 2021 - 04:05:00 -- Fecha Actualizacion sábado, 23 de octubre de 2021 - 04:29:00

¿Y CUANDO AMLO SE VAYA A LA CHINGADA?.- No hace mucho tiempo ocupar la palabra chingar era prohibitivo, se oía como una majadería, incluso de pequeños nuestras mamás nos amenazaban con quemarnos la boca por andar ocupando esa palabra tan de suyo expresiva pero ahora es el vocablo de moda y ya sale en la radio y en televisión en comerciales de todo tipo ¿y cómo no?, se usa para expresar superlativo, diminutivo, feo, bonito, amor, odio, alegría, tristeza y muchas cosas más. Desconozco en qué momento el rancho rústico ubicado en Palenque, Chiapas con poco más de una hectárea de extensión, heredado por sus padres a AMLO hace 21 años fue nombrado “La Chingada” pero, es ahí a donde repite una y otra vez que se irá y no dará entrevistas ni conferencias ni participará en política cuando termine su mandato en septiembre de 2024. No cabe duda que está transformando al país, más para bien que para mal aunque sus detractores se afanan con encontrar el epíteto más despectivo para referirse a él quien dice que ya hay “muchísimos posibles relevos en el flanco progresista liberal” que podrán dar continuidad a la que llama la Cuarta Transformación del país. De los posibles candidatos a sucederlo ninguno, hasta el momento, llena ni por asomo, sus zapatos, AMLO se convirtió no sólo en líder en nuestro país, ya es un líder latinoamericano y pinta para serlo de manera mundial pues su doctrina pacifista y progresista es bien vista por las mayoría de los países que se encuentran en la llamada Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la que México ocupará la presidencia en el Consejo de Seguridad y el próximo 9 de noviembre se presentará en Nueva York donde hará uso de la palabra y seguramente se hará oír bien y lejos apelando en la lucha contra la corrupción. En lo personal, preocupa que menciona que “si la naturaleza, la ciencia o el Creador lo permiten” al término de su mandato se irá a La Chingada, la preocupación es que no falta (y hay muchos) quien o quienes quisieran desaparecerlo o atentar contra su vida y esa expresión pareciera pudiera llevar implícito algo que el mandatario sabe a lo que se expone por andar sin protección alguna arriesgando su vida que desde nuestro punto de vista no debería de ser pues es su presencia un factor de paz y esperanza para las mayorías que, de llevarse a cabo un atentado contra su persona desataría una crisis más grave que la propia pandemia del Covid. Es tan grande la aprobación por la gran mayoría de la población que sus detractores piensan que se pudiera reelegir pero eso no debe caber en la mente de quien se ha caracterizado por su congruencia en el decir y el hacer. Al fin de su mandato, México será otro, mucho más politizado e informado y, por fin, todo indica que de aquí en adelante, quien va a mandar en México seremos nosotros, los ciudadanos. A poco menos de 3 años del fin de su mandato aún no tenemos respuesta a la pregunta que hicimos al inicio: ¿Y cuando AMLO se vaya a La Chingada?.

DON CHIMINO.- Aráchole, ya me la crolongué con esto de la paticada de la comida en el restorán La Milonga de Mauro en la Ciudá de México a onde juimos a celebrar su cumple de Natividá su amiga de mi Puchunga, la parrillada de mariscos que nos sirvieron estuvo de peluche, la bailada de milonga y tangos que se aventaron una pareja de bailarines estuvo a todas márgaras, yo, la verdá no soy muy fijado en las formas de las mujeres, son mis ojos los que me traicionan y más cuando ellas se esmeran en ser el atraptivo visual de los hombres pero habemos unos mas discretos que otros, más respetuosos de nuestras viejas pos, a ver, ¿a poco nos gustaría que ellas se echaran su taco de ojo con otros hombres y delante de uno?, ¡ah verdá!, áhi sí la puerca tuerce el rabo, nos damos una encabronada de padre y señor mío porque de por sí semos bien machistas, pero el pinchi de Luciano esposo de Natividá, argentino hasta las cachas, se pasa de lujorioso, cuando la bailarina paraba las pompas y las movía con gracia y salero ni siquiera disimulaba tantito, yo no digo que no juera atraptiva pero de mirarla y almirarla por su gracia y candor a pelar los ojos y babear como perro de la calle frente a una taquería es muy diferente, en veces, el muy móndrigo me patiaba bajo la mesa cuando ella pasaba cercas de nosotros como diciéndome ¡ve eso! ¡ve eso!, onde que hay pasos de la milonga y del tango en que ella se recargaba sobre el bailador, como que se le quiebrara la cadera, las tepalcoanas se le paraban más pos asina deben ser esos bailes asegún Mauro el chef dueño del resturán que nos dijo que la bailarina debe ser provocativa, como que enseña su palmito pero nomás tantito, como una probadita dejándolo a uno pa la imaginación, pero este cabrón ya ni la riega, su mujer estuvo a punto de meterle un sopapo o por lo menos un soquete de tan descarado que se le miró, terminando la bailada invitaron a las gentes a cantar con el grupo de músicos que tocó pa los bailarines y estuvieron amenizando con su piano, guitarra, bandoneón y violín que alegraron el ambiente con sus acordes, cadencia y ritmisidad entre ellos, onde que pa mi, el piano y el violín son los instrumentos que más me gustan y anque el bandoneón no suena tan chingón como su acordión de Celso Piña, Ramón Ayala o Aniceto Molina la mera verdá quedé embelesado de tan a todo dar que se combinaban con la guitarra y hubo dos canciones que más jueron aplaudidas, una jue la Milonga Sentimental que dice así: “Milooonga pa´ recordaarte, miiloonga seentimentaal, ootros se queejan lloraando, yoo canto pa´ no lloraar. Tuu amoor se secóó de goolpe, nuunca dijiistee poor quéé, yoo me consueelo pensaando, queee fue traaición dee mujer. Vaarón, pa´ quererte muucho, vaarón, pa´ desearte el bien, vaarón, pa´ olvidar agravios, poorquee ya te peerdoné. Taal veez no lo sepas nunca, taal veez no lo puedas creer, taal veeeez tee provoque risa, veeerme tiraao a tus pieeees. Ees fáácil pegar un tajo, paaa´cobraar una traición, o juugar en una daga, laa suerte de una pasióón. Peero no es fáácil coortarse, loos tieentos de un metejón, cuando están bien aamaarradoos, aal paalo del corazón. Miloonga que hizo tu auseencia, miiilonga de evocacióón, miilonga para que nuunca, laa caanten en tu balcóón. Paa´ que vuelvas con la nooche, y tee vayaas con el sol, paa´ decirme sí, a veces, y paa´ gritaaarte que noo. Taal veez no lo sepas nunca, taal veez no lo puedas creer, taal veeeeez tee provoque risa, veeerme tiiiraaadooo aaa tuus pieees”. Esta me gustó pero no le entendí lo de metejón y cuando le pregunté al Luciano me dijo: “ché, boludo, sos bruto, ¿cómo no sabés?, metejón es como enamoramiento, como andar enculado como decís vos”, ¡ah! Le dije, ora me sales que eres muy fufurufo y letrado ¿eh?, a mi me la Pérez Prado con música de Agustín Lara, ¿cómo ves?, y pa variar, otra vez se quedó con su cara de ¿what?, ni me entendió el güey, la otra canción jue esa que dice: “Yooo adivino el paarpadeeo de las luces que a lo lejos, van marcaando mi retooornooo, soon las miismas que alumbraaron con sus pálidos reflejos, hoondas hooras de doloooor. Y aunque no quiiso el regreesooo, siempree se vueelvee aal priimeer amooor, la vieejaa caalle doonde le cobijo, tuuya es su viidaa, tuuyoo es suu queereeer. Baajoo el burlóón miiraar de las estreellas, quee con indifereencia, hooy meee veeen volveeer. Vooolveeeeer, coon la freeente marchita, las nieeves del tieempoo plaateaaron mi sieeen, sentiiiiir, queee es un soooplo la viiiidaaa, quee veinte años no es naadaaa, quee febril la miraada, erraaantee en las sombras, te buusca y te nooombra. Viviiiir, con el aaalma aferrada, a un dulce recueeerdoo que lloro otra veeez. Teengo mieedo del encuentro con el paasado que vuelve, a enfrentarse con mi viiiidaaa, teeengo miedo de las noooches que pobladas de recuerdos, encadeeneen mi soñaaaar. Peero el viajero que huuyee, tarde o temprano detieenee su andaaar, y aunquee el olvidoo que toodo destruuye, haya mataado mii vieejaa ilusióóón, guardo escondiiida una esperanza humiilde, que es tooda la fortuna de mi cooraazóón. Voolveeeeeer, coon la freentee marchita, las nieevees del tieempoo plaatearon mi sieen, seentiiiiir, quee es un sooplo laa viiiiidaa, que veinte años no es naada, que febriil la miraada, eerraante en las sombras, te buusca y te noooombraa. Viviiiiir, con el aaalma aferrada, a un duulce recueerdoo queee lloooroooo oootraaa veeez”. ¡pa´su mecha! ¡Ya me rete colguééé! Áhi nos pa l´otra, graciotas.

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