opinion


Por: Enrique Castillo González

De cuando el Sargento Limón toma la palabra.

Patrulla de Papel


Fecha Publicacion:  jueves, 13 de mayo de 2021 - 01:30:00 -- Fecha Actualizacion jueves, 13 de mayo de 2021 - 02:52:55

En el patrullamiento anterior continuamos involucrados en la exégesis del libro “Secretaría de la Defensa Nacional//Historia y Perspectivas”. En ese ejercicio analizamos también como el reino de España comenzaba a darle vida a quehaceres de la Función Pública.

En otra parte de aquel mismo patrullaje académico alguien comentó, “en el naciente México se habían aprendido las técnicas administrativas de aquella España del siglo XVI”.

Ya, en este momento del escrito, debemos recordar que en esa anterior tenida Paul von Hindenburg le había cedido al Sargento Fibronio Limón la plaza (el lugar) de “Orador” lo que daba al ex piscador de cítricos la oportunidad de concluir los trabajos con un discurso final. Limón fue inteligente al aceptar ese cambio pues preparó una joya para su cierre.

-Dado que ha sido largo el patrullamiento- dijo Limón –solicito a la mesa la oportunidad de extender en el próximo patrullamiento mi análisis del interesante tema que el Mayor Durosoon nos obsequia en este libro que estamos tomando como materia de estudio- los integrantes del Think Tank accedimos. Y así entonces, ya en el patrullamiento siguiente (que es este) Limón dijo…

-México como nación independiente también tuvo una rápida reorganización administrativa en todas sus carteras; pero en especial la de sus Fuerzas Armadas, ya que su evolución y luchas intestinas le dieron diversas fisonomías que las hicieron madurar hasta lo que existe hoy en día-. Dueño de nuestra atención Limón continuó.

-La historia de la Fuerzas Armadas Mexicanas, en cierto modo es la historia del país entero; de sus luchas, de sus cambios democráticos, de sus trances difíciles y de sus logros; por lo que estudiar el proceso de su evolución hasta llegar a su actual condición, significa entender el papel que les ha tocado desempeñar en el cumplimiento de sus tareas para proteger los objetivos e intereses nacionales - dueño del ambiente Limón sigue hablando.

-No omito reconocer que, platicar de las Fuerzas Armadas de México implica hablar del Ejército, de la Fuerza Aérea y de Marina de este nuestro país; en esta ocasión solo hablaré de la génesis y evolución del Ejército por tratarse de la fuerza militar más numerosa de que dispone el país, y en el futuro buscaremos hacer justicia a las otras fuerzas y, si me permiten -pregunta Limón a la mesa -en próximos patrullamientos hablaré más profundamente de esas otras grandes fuerzas armadas mexicanas.

Limón había entrado ya en zona de confort, hablaba con soltura e inteligencia -el Ejército Mexicano es una institución formada desde la arquitectura constitucional que ha brindado certeza social, jurídica y democrática a nuestro país; su papel no siempre ha sido aceptado y/o celebrado por la sociedad, de hecho -acá es enfático Limón -el Ejército Mexicano ha ocupado el lugar de villano favorito sobre quien culpar las tragedias políticas del país- visiblemente comprometido por la emoción Limón sigue hablando.

-En la historia de la nación mexicana el Ejercito ha sido protagonista en la creación y evolución del Estado Mexicano; surge como instrumento del poder político a finales del siglo XVIII, cuando en el territorio de la llamada Nueva España inicia un movimiento social cuyo objetivo era surgir como nación independiente; en México, en forma similar a otros virreinatos de América, la independencia se logró después de una larga lucha armada; esta inició el 16 de septiembre de 1810, en el poblado de Dolores, Guanajuato, cuando el cura Miguel Hidalgo y el Capitán Ignacio Allende convocaron al pueblo a levantarse en armas- Limón, vuelto excelente orador casi flotaba.

-En ese acto, aunque las fuerzas insurgentes en poco tiempo fueron derrotadas, el deseo de liberación se propaga por todo el territorio nacional generando un sentimiento de lucha que caudillos expresaron mediante el uso de las armas; para ello, organizaron y disciplinaron a las tropas y las adoctrinaron ideológicamente con poderosos sentimientos libertarios-. Limón continua.

-En esa ola de insurrección, hubo una participación muy destacada, la del sacerdote José María Morelos y Pavón, prócer que, durante la lucha de independencia, en Chilpancingo, Guerrero, elabora el 22 de octubre de 1814 los esbozos de la que sería después la primera carta magna de nuestra nación, a ese documento previo le dieron el nombre de “Sentimientos de la Nación” ya después, en la Constitución de Apatzingán se emite un decreto pugnando por la libertad de la América mexicana, documento que en su artículo 134 marca por primera vez la existencia de un Secretario de Guerra-.

Y entonces Limón, habiendo asegurado la playa para hacer llegar sus ideas dice –en la redacción de este decreto, destaca la presencia del grupo militar ya que para este sector se establecen y delimitan sus funciones y atribuciones por el poder legislativo; este poder, entre otras de sus funciones tenía el ser el único que podía decretar la guerra, así como crear nuevos tribunales y la elección de Ministros, Embajadores y Generales de División, este hecho marca el inicio de la regla que hasta hoy existe, y ese dice, “los grados superiores de las Fuerzas Armadas, deben ser ratificados por el Senado de la República, lo cual genera estabilidad hacia el interior de estas fuerzas y reduce la intención de políticos y caudillos, de colocar al frente de altos cargos militares a personas afectas a sus intereses”- Limón agrega.

-A fines de 1815, en apariencia el movimiento insurgente se extingue, pero varios caudillos locales mantienen viva la lucha, lo que permite la consumación de la Independencia con la entrada a la ciudad de México el 27 de septiembre de 1821 del Ejercito de las Tres Garantías- con voz trémula Limón sigue diciendo –un día después de su entrada triunfal, Iturbide convocó a la Junta Provisional Gobernativa del Imperio Mexicano, en esa se le designa a él mismo, máximo jefe de las fuerzas de mar y tierra con el título de: “Generalísimo Almirante”; ya con ese encargo Iturbide se da a la tarea de organizar a la Administración Pública quedando con cuatro Secretarios (entre otras la de Guerra y Marina) siendo este el nacimiento oficial de una institución del gobierno responsable de la administración y desarrollo de las Fuerzas Armadas de México-. Limón se pone serio.

-Es importante resaltar que, en México han existido tres Ejércitos con el carácter de nacional; el primero de ellos fue el: Ejercito Trigarante, resultado de la unión de fuerzas realistas e insurgentes, mismo que después adopta el nombre de “Imperial Mexicano”; el segundo- dice Limón –surge con la revolución de Ayutla(1854) este como denominación tuvo “Ejercito Liberal Republicano”, el cual durante el Gobierno del General Porfirio Díaz, cambia de nombre por el de “Ejercito Federal”; el tercero fue el: “Ejército Constitucionalista”, ese fue creado por el Presidente Venustiano Carranza el 19 de febrero de 1913, siendo este el que actualmente se conoce como “Ejército Mexicano”

-Habrá que recordar -dice Limón- con la promulgación de la Constitución de 1824, se instituye por primera vez un Gobierno Republicano, representativo y Federal, integrado por Estados libres y soberanos; asimismo, por primera vez se ven separados, los tres poderes: Poder Ejecutivo, a cargo del Presidente de la República y un Vicepresidente; Poder Legislativo, representado por el Congreso; y, Poder Judicial, personificado por la Suprema Corte de Justicia; sin embargo subiste la Secretaría de Estado y del despacho de Guerra y Marina.

Más tarde, con la llegada de la (guerra de ...) Revolución, hubo diversas luchas armadas en las que dos facciones se enfrentaron, Ejército Constitucionalista contra Ejército Federal; en ellas se observó la falta de pericia de los líderes constitucionalistas contra en la Dirección de sus tropas, lo que se tradujo en grandes derrotas militares. - Limón hace un alto, respira y entonces continua.

-Esta lucha interna de México, culmina el 13 de agosto de 1914 con la firma d los tratados de Teoloyucan, convenios que obligaron a que el Ejército Federal (el que perdió) fuera disuelto y el reconocimiento de un nuevo ejército llamado “Ejército Constitucionalista”, mismo que en marzo de 1917 con su reorganización se transforma en el Ejército Nacional de la República, constituyendo más tarde (1937) nuestro glorioso Ejército Mexicano-. ¡es cuanto! Dice Limón poniéndose en la garganta el canto de su mano derecha y mirando a Paul von Hindenburg esperando de ese su anuencia para retirarse por su flanco más inmediato… Paul sonriendo solo asiente.

Último patrullaje.- Llené de párrafos sus ojos, más, creo que hubo cal y canto.

Balazo al aire.- Bien, Hindenburg, mejor, Limón, pero, superlativo Durosoon.

Greguería.- La Grandilocuencia es una vedete, frondosa, culta y siempre de muy buen humor.

Oxímoron. - El alegre más triste del mundo.

Haiku.- Esta sería cascada

así, no vivo…
               

la vida se acaba.

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